miércoles, agosto 30, 2006

"kara o kruz"


El viento remolinea y choca contra todo lo que se cruza en su camino. No hay ni bufandas ni abrigos que atajen la tierra pero ellos no sienten ni la tierra ni el frío. Están curtidos. No solo por el frío sino también por la vida. La mayoría de ellos tienen la edad de los niños que van al jardín o la misma de los que a esa hora están en la escuela. No tienen maestros de guardapolvos blancos, ni tienen timbres de recreo. Sus maestros son los mas grandes que le enseñan como conseguir una moneda que les ayude a sofrenar el hambre. Son los chicos de la calle. Chicos como nosotros quizás pero sin la ventaja de una mejor oportunidad para la vida. No conocen de computadoras, no vieron la ultima versión del play station, no vieron nunca a Papá Noel y no saben como son los camellos de los reyes magos. Pero si conocen como ganarle una moneda a la vida, ese pedazo de lata que les va a servir para llevar a la casa y hacer el día menos difícil a la hora de comer.
Otros, lamentablemente, calman su angustia con una bolsita de color verde con una cosa dentro que es la misma que usa tu mamá y la mía para pegar las suelas de los zapatos o emparchar un hueco del sillón. Así es su infancia. Así de cruda puede ser a veces la vida.
Pero tranquilos, sigamos haciendo vista gorda a lo que pasa a nuestro alrededor, total todos hacen lo mismo. “salí pibe, no molestes, no tengo monedas”.

miércoles, agosto 23, 2006

"la Gran Dama"
Carlos Chirinos, periodista de la BBC relatò lo que viò con el paso del Huracan Katrina en Nueva Orleansy con gran parte de lo suyo y parte de lo mio, esto es lo que vi yo en las calles de esta ciudad que nunca duerme.
Lo que más me impresiona de lo que he visto al llegar al centro de la ciudad es la devastación humana. No la de los muertos que de hecho no hay, sino la de los vivos. No tienen nada y me da la impresión de que tampoco parecen esperar nada. Sólo poseen lo que pudieron recoger en unas bolsas plásticas a lo largo de todo el día para comer, o lo que empujan en algún carro de algún supermercado que es un grueso cartón que pretende ser su colchón y dos o tres mudas de ropa que quizás les sirva de almohada al llegar el sueño.
Muchos se concentran en las calles del Cabildo Histórico de Córdoba, tal vez buscando la gloria que nunca llegó o solamente aprovechando el reparo que dan los altos edificios de oficinas, vacíos hasta la mañana siguiente.
Están totalmente ajenos al caos de las sirenas, bocinas, gritos que decoran la ciudad.
Otros deanbulan por la cañada, la municipalidad, otros sin rumbo fijo, pero siguiendo instintivamente una vía que los saque de los desprecios de esta ciudad que ya no les sirve. En una de esas rampas de la plaza San Martín, bajo el techo de una parada de autobuses totalmente rodeada de agua, me encontré una pareja anciana, tranquilamente acostada, una mas de las tantas a las que los gobiernos le dio vuelta la cara.
Me detuve. Les pregunté qué esperaban. Me miraron pero no respondieron. Creo que la mujer lloraba.La devastación de esta pareja me dejó sin palabras. No tenía nada que decirles. Me dijeron que ellos no querían terminar así, pero tienen miedo de dejar de ser lo que son. No lo dijeron, pero temí que estuvieran a punto de decirme que habrían preferido morir. Para ellos y para muchos más, la ciudad ya no sirve
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miércoles, agosto 16, 2006

Hola y bienvenidos!!!
Leyendas Plurales no es un sitio más. Nació con el fin de mostrar lo que siempre vemos y ya sabemos que existe pero con la intención de crecer y creer que siempre queda algo nuevo por mostrar.
Este sitio es mió, tuyo, de él, y de todo aquel que piense que siempre se puede cambiar algo de esta sorpresiva realidad.
La propuesta es mostrar la noche, sus cosas, sus protagonistas y sus formas de vida, porque siempre hay alguien que mira, que quiere hablar. Y sí, créanlo o no, estamos en la ciudad que nunca duerme y muy pronto sabrán porqué.