ARDE LA CIUDAD
Nunca creí que tan poca distancia pudiese marcar estilos de vida tan diferentes entre la ciudad y un pueblo chico, “mi pueblo”. Estoy hablando de las grandes ciudades, los grandes conglomerados humanos, que son las ciudades de cualquier ciudad del mundo que tiene pautas de vida distintas a los pueblos. No es que sea ni mejor ni peor, simplemente es distinta.
Hoy dando vueltas por el centro de esta ciudad escuche sin querer la conversación de dos señores y uno contaba “ayer un tipo le dijo al otro…”, y en un segundo contó una historia que nosotros “ los de pueblo” tardaríamos horas en contar porque somos de narración extendida y es porque tenemos tiempo para contarla a diferencia de la ciudad donde todo el mundo corre con horarios diferentes y por razones diferentes y aquí ya está marcada la pauta de vida de la ciudad. Ya le dijo un tipo. No le puso nombre, ni le dijo como era ni de donde venia ni que rostro tenia y para donde iba, era un tipo. Así es la ciudad. Uno se puede atropellar con 1.000 o 2.000 personas todos los dias, cruzarse en un supermercado, en la parada de colectivos pero no saben quienes son.
En el pueblo hay tiempo para describir personas a decir que ese tipo se llama tal vez Don Abelardo, que vive del otro lado de la vía, de contar como es, como vive y hasta que lleva puesto.
Te pido perdón querido amigo lector por esto que estas leyendo pero lo que quería que vieras la gran diferencia en las pautas de vida del pueblo y la ciudad. De pronto en una cuidad, en un solo edificio de departamento de propiedad horizontal viva mas gente que en un pueblo chico, pero difícilmente se conozcan tan íntimamente como en un pueblo chico por mas desparramado que sea el pueblo. Lo que quería demostrar que en un pueblo hay tiempo para saber que Don Abelardo se llama Don Abelardo y que vive del otro lado de la vía.
En la ciudad hay Cines, Teatros, Recitales, Aviones, shoppings, Spa, Countrys privados y demás. En un pueblo no hay nada. No hay asaltos, ni edificios, no hay aeropuertos ni paros en la terminal, nadie usa Christian Dior y tampoco comen Grido, nadie sabe de paros de transporte ni manifestaciones y nunca se hablo de secuestro virtual.
Hay cosas que en un pueblo no se pueden encontrar, pero prefiero resignar los lujos ciudadanos y tener, al menos, un poco de paz y tranquilidad.
Hoy dando vueltas por el centro de esta ciudad escuche sin querer la conversación de dos señores y uno contaba “ayer un tipo le dijo al otro…”, y en un segundo contó una historia que nosotros “ los de pueblo” tardaríamos horas en contar porque somos de narración extendida y es porque tenemos tiempo para contarla a diferencia de la ciudad donde todo el mundo corre con horarios diferentes y por razones diferentes y aquí ya está marcada la pauta de vida de la ciudad. Ya le dijo un tipo. No le puso nombre, ni le dijo como era ni de donde venia ni que rostro tenia y para donde iba, era un tipo. Así es la ciudad. Uno se puede atropellar con 1.000 o 2.000 personas todos los dias, cruzarse en un supermercado, en la parada de colectivos pero no saben quienes son.
En el pueblo hay tiempo para describir personas a decir que ese tipo se llama tal vez Don Abelardo, que vive del otro lado de la vía, de contar como es, como vive y hasta que lleva puesto.
Te pido perdón querido amigo lector por esto que estas leyendo pero lo que quería que vieras la gran diferencia en las pautas de vida del pueblo y la ciudad. De pronto en una cuidad, en un solo edificio de departamento de propiedad horizontal viva mas gente que en un pueblo chico, pero difícilmente se conozcan tan íntimamente como en un pueblo chico por mas desparramado que sea el pueblo. Lo que quería demostrar que en un pueblo hay tiempo para saber que Don Abelardo se llama Don Abelardo y que vive del otro lado de la vía.
En la ciudad hay Cines, Teatros, Recitales, Aviones, shoppings, Spa, Countrys privados y demás. En un pueblo no hay nada. No hay asaltos, ni edificios, no hay aeropuertos ni paros en la terminal, nadie usa Christian Dior y tampoco comen Grido, nadie sabe de paros de transporte ni manifestaciones y nunca se hablo de secuestro virtual.
Hay cosas que en un pueblo no se pueden encontrar, pero prefiero resignar los lujos ciudadanos y tener, al menos, un poco de paz y tranquilidad.


1 Comments:
que cierto ro...los que vivimos en un pueblo sabemos que es asi,las cosas simples se pierden junto con el ritmo de la ciudad..
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